jump to navigation

Hurto trianero 28 de Mayo del 2005

Escrito por SodLogan en: Estudios, Ver para creer , trackback

“Bueno, si no fuera porque hay un 9 y un 6 me plantearía qué esta pasando…”. Ésas fueron las palabras de mi profesor cuando repartió los últimos exámenes corregidos. Dos aprobados de doce personas. Por cierto, el del 9 fui yo.

El miércoles pasado era ya el último examen del curso, no habría recuperación, así que mis compañeros, entre la espada y la pared ante la más que probable situación de quedarse para septiembre, decidieron hacer lo impensable, algo más ruin que hacer muchas chuletas y distribuírtelas por los diversos bolsillos interiores de la chaqueta de cuero: robar el examen. Codificaré, para para preservar la integridad de mis compañeros, el nombre de la asignatura: gr13g0.

El día de autos, durante la clase, le preguntaron al profesor cómo era el examen. Ya sabían perfectamente que sería como llevaba siendo desde el año pasado, pero el objetivo de tal pregunta no era otro que saber si ya estaba hecho para, así, poder robarlo. El pobre, ingenuo, contestó, llenando de sevicia los ahora iluminados ojos de mis compañeros.

Cuando salimos a la quinta hora, como no teníamos la última, planearon todo: pedirían la llave del departamento al conserje, con el pretexto de que se habían dejado algo allí durante la clase. Así hicieron: fueron diez personas al departamento a buscar algo que se le había olvidado a una y, a los 20 minutos, volvieron, una vez consumaron el hurto. Yo esperaba en la puerta del instituto junto a otros amigos.

Ahora empieza la historia, digna de un guión de Los Serrano perpetrado por Chucky y Raúl. Volvieron blancos, sudando como cerdos y tartamudeando. El crimen fue exactamente de la siguiente manera: pidieron al conserje la llave y fueron al departamento, donde estuvieron 20 minutos buscando el examen. Al parecer, un profesor, inocentemente, entretuvo al conserje, que ya se dirigía a ver qué coño estaban haciendo tanto tiempo.

Una vez que llegaron, nos explicaron cómo fue la cosa: dos chavalitas se metieron en el departamento mientras los demás vigilaban, anduvieron rebuscando por todos lados hasta que dieron con él. No se les ocurrió otra cosa que, antes de mirar si había sólo uno o varios examenes, coger el que vieron, doblarlo y metérselo en el bolsillo. Ante los nervios, tuvieron a bien dejarse allí una carpeta, como si de Torrente y su DNI se tratase.

Ahora había otro problema, claro; más bien podríamos hablar de dos: la carpeta delatora y la más que segura falta de más exámenes, al haber robado, posiblemente, el único que había. Por esta razón, se hacía necesaria una segunda incursión, ya por la tarde, en la que tendría que reponer la copia del examen y recuperar la carpeta. Pero el examen, al estar doblado, no podía ser repuesto, así que tuvieron que apañarse con un scanner y, quizás -no estoy muy informado de la operación de la tarde-, un poco de Photoshop.

Al día siguiente, flipé cuando me contaron que todo había salido bien, y más aún cuando el profesor repartió el examen: no se dio cuenta de nada. Eso sí, cuando la gente empezó a entregar el examen, al ir viéndolos por encima, según la cara que ponía, debió sospechar algo, aunque ya veremos qué dice el lunes cuando los entregue…

Comentarios »

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Reglas para comentar

Todos los comentarios que incumplan estas sencillas normas serán borrados o calificados de trol.
  • Los comentarios deben estar relacionados con la columna. Si quieres comentarme algo en particular y no sabes cómo hacérmelo saber, acude a la sección de contacto.
  • Los comentarios deben ser respetuosos y con el tono apropiado.
  • Los comentarios no pueden estar escritos enteros en mayúsculas.
  • Para que tu comentario no parezca spam y sea devorado por Akismet, no incluyas más de una URL en tu comentario.