Frohe Weihnachten! 21 de Diciembre del 2005
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Reflexiones , trackbackTras meses de retiro, me dispongo a actualizar con una nueva columna. Advierto que desde mi maltrecho verano no tenéis noticias sobre mí, así que aclaro que finalmente entré en Traducción e Interpretación (inglés y alemán), donde, por cierto, no veáis si hay tías. Y bien, finalmente, diré que el título de esta columna significa (o eso creo) Feliz Navidad auf Deutsch.
Tranquilos, pues ya viene la nueva reflexión filosófica, nada de columnas pastelosas. Pues bien, la verdad es que no he podido evitar fijarme de que, en esta mi carrera, hay gays a manta. Esto me llevó a reflexionar el otro día durante el trayecto de vuelta a casa en el bus sobre una conversación/debate que tuve hace unas semanas con mi hermana.
Ante todo, quiero dejar muy claro que no soy ningún facha, ni ningún antigays, ni ninguna gilipollez de ésas; pero las cosas hay que llamarlas por su nombre.
Y bien, la cuestión está en que en este país la hipocresía y la casposidad ha llegado a tal punto que no podemos llamar negro al negro, ciego al ciego ni cojo al cojo, así como tener que dirigirnos a un público mixto como queridos y queridas compañeros y compañeras, queridos compañeros y compañeras, queridos/as compañeros/as y, lo que es peor, querid@s compañer@s. Y algo parecido pasa con los homosexuales, sean del sexo que sean.
Así pues, cuando se habla de una persona homosexual y otra heterosexual, está terminantemente prohibido hablar de “el gay” y “el normal” respectivamente, pues inmediatamente el receptor pregunta con tono de listillo “¿es que el gay no es normal?”.
¿Es el gay realmente normal? Yo, sinceramente, pienso que NO. Pero ojo, no se me abalancen al cuello. Digo que el gay no es normal, no que el gay sea anormal (lo que podría interpretarse como peyorativo), sino que simplemente no es normal.
Y ahora repito la pregunta a la inversa: ¿Y por qué el gay no es normal? Pues es bien fácil: ha nacido con un rabo entre las piernas, que sirve, de forma instintivamente básica, además de para la micción (usad el diccionario, coño), para meterlo donde hay que meterlo, y no en el culo de otro tío (o, lo que es peor, de niños).
Eso es lo normal, y si al buen hombre no le gusta, es sencillamente “no normal” o anormal, como se prefiera. Cuestión de saber resolver sencillos silogismos.
Una vez resuelto con total éxito el dilema, solo me queda ordenaros que seáis felices en Navidad, que compréis muchos regalos y que pongáis cara de ilusión al abrir el envoltorio del pijama.

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Una vez el profesor de filosofía del instituto nos pidió que defiriéramos lo que es “normal”. En mi opinión lo normal es lo que ocurre en la mayoría de los casos, es algo así como decir que lo normal es mayoría, por supuesto salió un montón de gente ofendida ante tal comparación, y yo dije: “lo normal es que las botellas se usen para guardar bebidas o líquidos” pero si en una tribu devetetúasaberdónde usan las botellas para machar patatas, pues allí lo normal es que las botellas sirvan para machacar patatas (todo esto viene a cuento de una película donde una tribu se encontraba una botella de cristal de cocacola y la usaba para todo, entre otras cosas para machacar comida creo que se llamaba los “dioses deben estar locos ¿1 ó 2?”).
Por la misma regla de tres, lo normal es que la gente sea heterosexual, pero si en un futuro sufrimos una mutación y resulta que el 90% de las personas sentimos repulsa por la gente del sexo contrario, entonces lo normal será que la gente sea homosexual.
Y según va pasando el tiempo lo normal van cambiando, antiguamente lo normal era que las chicas llevasen vestido y ahora lo normal es que lleven pantalones, lo normal en China es comerse a los perros(creo que están intentando cambiar esta situación) y lo normal aquí es tenerlos como mascotas, ahora lo normal es votar al partido tal y dentro de unos años lo normal será votar al partido cual…
Hasta ahora no he encontrado nada que no se pueda definir como normal y a la vez como algo que sucede en la mayoría de los casos.
Si alguien encuentra algo que no se pueda definir de estas dos formas, que me avise, que tengo curiosidad.
Y desde luego no me voy a ofender por gente que no comparte mi opinión, como hicieron otros en aquella clase… ver para creer.
Un saludo.
Vaya, manso, interesante comentario. Estoy de acuerdo contigo
Pues tus silogismos de la columna poco tienen que ver con ese razonamiento
Y de lógicos tienen poco. Que las relaciones heterosexuales den unos resultados que las homosexuales no dan no significa que una sea menos “natural” que la otra. De hecho, la inmensa mayoría de estas relaciones no son con el fin de la reproducción y se han de poner medios “no naturales” para lograr evitarla, por lo que desde ese punto de vista las relaciones homosexuales serían más “naturales”…
Además, que yo sepa el ser humano no viene con un manual de gustos “normales” (sic). ¿Por qué es más normal (y empleo tu estilo) “meterla donde hay que meterla” y no “en el culo de otro señor”?
El único razonamiento posible por el que concluir que los homosexuales no son “normales” (que es el que ha empleado manso) es el simple hecho de que no son la mayoría, es decir, no son lo HABITUAL, o lo NORMAL.
Cualquier otra cosa, por mucho que digas que no es peyorativo, sí lo es.
Un saludo
No suelo comentar en blogs, pero me habéis tocado los cojones. Vamos a ver, vivimos un momento de la historia único, en la que por primera vez hemos pasado de adorar a un dios, sea cual sea, a jugar a ser Dios, sin remordimientos ni condiciones. Esto que para muchos es una liberación (sin ser conscientes de que su cultura es cristiana, les guste o no) ha propiciado un retroceso moral y un estancamiento en los valores, es decir, casi estábamos mejor antes. Porque, sí mis queridos amigos, no es casualidad que esta situación de revalorización e igualdad homosexual, coincida con la pérdida de la fé en occidente y nos haga retroceder nada menos que 3000 años de evolución moral volviendo a la helenística Grecia, donde todo el mundo se daba por el culo. De la misma manera que ocurre en otros campos como en el Arte. La sociedad contemporánea es avanzada en imágenes, slogans y tecnología (material y superficial) pero preocupantemente deteriorada en moral, valores, arte y cualquier otra actividad socio-introspecctiva (trascendental, metafísica). ¡ Es el siglo de la carne, en el que los humanos dejamos de ser personas para convertirnos en objetos (de deseo) ! donde, y espero molestar a alguien, la gente se indigna más por eufemismos eludidos como “gay” que por que te metan un rabo por donde no es.
Un blog gnial!
Así es, Mr Mario. Me alegro de que alguien comprenda y apoye mi punto de vista xD