El corazón 27 de Junio del 2006
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Protestas, Reflexiones, Televisión , trackbackComo ya dije, ayer hice el examen oral de inglés. En un alarde de originalidad, me preguntaron que qué opinaba sobre la televisión. Fue una cosa tal que así (pero en inglés, claro):
–Pues yo creo que la televisión, aquí en España, es una
mierdaeh… basura, porque solo echanmierdaeh… programas del corazón como Aquí hay tomate, que solo se dedican a contar la vida de los demás… y yo creo que eso no es interesante.–No será interesante ¡para ti! –señaló el profesor– porque hay más de cuatro millones de españoles que ven todos los días esos programas…
–Bueno… no sé. A mí que la gente se interese en los problemas y los trapos sucios de los demás, en vez de preocuparse por otras cosas más importantes, me parece… un poco… eh… triste.
–Sí, comparto tu opinión –concluyó el profe.
Y todavía hay quien se me tirará al cuello. “No, si te parece, vemos los documentales de la dos”. También están los renegantes: “No, si yo lo veo porque no hay ahora otra cosa” o “No, que estaba zapineando, me levanté a mear y se ha quedao puesto ahí” o incluso “No, si es para reírme un rato de lo que dicen los tontos estos”. Sí claro.
Claro, como producir televisión de calidad cuesta dinero, esfuerzo e inteligencia (y de esto mejor no gastar, que hay poca), metemos corazón por todos lados. Me acuerdo de que, cuando era chico, te podías levantar a las 7 de la mañana y no despegarte de la tele hasta la hora de comer, viendo dibujitos o series como Punky Brewster o Salvados por la campana, que incluso te transmitían ciertos valores como el valor de la amistad, el respeto, el “chicos, no toméis drogas” y pasteladas de esa ralea.
Ahora no. Las mañanas están infestadas de corazón por todas las cadenas. Ya no existe el horario infantil. Ahora te plantan, a las 11 de la mañana, a cuatro macarras dándose voces y amenazándose con “darse de hostias”, todo esto intercalado con fotos de la puta de la Bermúdez en bolas o el Jesulín meneándose el paquete.

Soy periodista
Y es que así va el país: solo interesa la vida de cuatro don nadies que no han hecho nada en su piojosa vida. Después llega la hora de las urnas y la gente se va a la playa.
Pero, quizás, la mayor bazofia de la tele, después de todos los programas estos del tipo Gran hermano, es el jodido Tomate. El programa, como ya sabrá todo el mundo, consiste en “informar” sobre la vida de los famosillos como Belén Esteban y tal. Básicamente, se dedica a “refritear” fragmentos de otros programas del corazón, repetir minuto tras minuto y día tras día una “noticia” con varias semanas (válgame, cuánto habrán estado con el temita de la Faraona y el Junco), remover mierda ya asentada (me remito a lo anterior) y a los teatrillos de payaseo entre los presentadores: un marica con una vena como una soga y una morenaza que ya quisiera yo.

Los escotes de esta mujer motivan el 50% de audiencia
Lo más gracioso de todo es que ellos se meten en todo y con todos tanto como pueden. Pero después, cuando les llama el Pepe Sancho para decirles que son basura, se pican. También es muy gracioso cuando sueltan perlas como “Solo estamos haciendo nuestro trabajo“, “Hemos mandado a nuestro equipo de investigación” o cuando se sienten muy dolidos por la muerte de alguien que hace una semana habían estado poniendo verde.
Al menos, todavía nos queda Caiga quien caiga, que sí que se lo curran.

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Comentarios »
El tema del examen oral sin duda está más que trillado, pero tu respuesta tampoco es que sea precisamente la originalidad en sí misma.
“Yo creo que, yo creo que,…”
El creí que y el pensé que son hermanos del tonteque. =)
Saludos.
Eso quién te lo enseñó, tu seño? ¬¬
Mi papá =) .
Saludos.