jump to navigation

Lascivia en el bus 6 de Diciembre del 2006

Escrito por SodLogan en: Reflexiones , 3 comentarios

Si alguien tuviera la indecencia y el mal gusto de hacer un blog donde contara sus aventuras en el TUSSAM, algo así como TUSSAM y el autobús perdido, tendría para actualizar cada día con una jugosa columna, pues siempre pasa algo digno de mención.

Ayer mismo, por ejemplo, tras estar esperando unos 15 minutos al autobús que habría de llevarme a la uni, pude divisarlo finalmente. El vehículo, al más puro estilo Ace Ventura, frenó casi en seco en medio de la carretera. “Joder, esto sí que es ser cojonato”, pensé. Se abrieron las puertas y todo cobró sentido: mujer tenía que ser. Seguro que también lo pensaron las 20 personas que nos estábamos montando, así como el kilómetro de coches que esperaba tras el bus, así que no me llamen burradas, porque a los hechos me remito.

Pero no nos vayamos por las ramas, pues la aventura que hoy me dispongo a inmortalizar es la del lunes pasado, un día antes de que la anécdota anterior ocurriera. Me monté, por supuesto, en el bus, y me dirigí a la fila del fondo, ésa que son cinco asientos seguidos, y me senté en el de en medio.

Tras una o dos paradas, se montó una chavala y se sentó al principio del autobús, pero mirando hacia atrás, es decir, hacia mí. He de aclarar que a la chavala, como quien dice, le cabía una viena mojá. Pasó mi control de calidad con notable alto, y parece que la pava lo hubiera leído de mi en aquel momento menguante cerebro, pues la mercancía estaba siendo transportada a un buque que estaba a punto de emerger de mi entrepierna.

Lo hubiera leído, digo, porque la tía no paraba de lanzarme miraditas. Se produjo un fuego cruzado de furtivas y libidinosas miradas. En aquella guerra, las numerosas batallas por la manutención de las miradas eran ganadas intermitentemente por cada uno de los bandos, aunque ninguno fue capaz de mandar una embajada para parlamentar y acabar como un reino unido (toma “metáfora”).

Para presentar más guerra, la chavala se bajó en mi parada e iba a escasos dos metros delante de mí, contoneando su lujurioso trasero ante mis ávidos ojos. Encima, al día siguiente, ayer martes, día de Ace Ventura, la vi delante de mi edificio, mientras hacía un descanso de a mitad de clase. En cuanto la avisté, desapareció. La cosa es que nunca antes la había visto, y ahora dos días seguidos. ¿Una admiradora secreta? Muéstrate, pues serás bien recibida.

Solo en la noche 2 de Diciembre del 2006

Escrito por SodLogan en: Reflexiones , 2 comentarios

Ayer recibí una pequeña ostia. No física, sino de las otras, que suelen doler más. Seguí en el PC un rato más hasta que me fui a cenar; fue entonces, una vez desocupada la mente de otros asuntos, cuando me di cuenta de que me dolió más de lo que creí en un primer momento. Terminé la cena y volví al PC, donde estuve un ratillo más. Mientras hacía “nada en particular”, me di cuenta de que quería salir de casa a dar una vuelta y a tomarme algo: “por el alcohol, la causa y la solución a todos los problemas de la vida” (Homer J. Simpson).

homer-birra.jpg

La cuestión es que no tenía a nadie disponible con quien salir. Tras un largo debate conmigo mismo, decidí que iría a dar una vuelta solo, aunque me daba un corte del carajo. Estaba aún vestido de haber ido a la uni (sí, algunos tenemos la desgracia de tener clase los viernes por la tarde), así que solo era cuestión de bajar al Merchant, un pub irlandés que está a dos minutos de mi casa, frecuentado por guiris y españoles por igual.

En principio el plan era ir a ver cómo estaba la cosa; si estaba bien, entraba, pedía una cervecita y me sentaba en una mesa a abstraerme mientras me la bebía. “Con un poco de suerte, se me acerca una guiri”. Llegué y allí no se cabía, por lo que tuve que abortar tan astuto plan. Comencé entonces un largo deambular por la ciudad.

Curiosamente, tres o cuatro personas me preguntaron “¿sabes por dónde está X?”, ninguna de ellas tía; hay que joderse. Avanzando por mi errante recorrido, vi un coche lleno de capullos que se paró cerca de mí. Pitaron un poco, y al ver que pasaba de ellos, empezaron a darme con las luces: miré y uno de ellos sacó su dedo por la ventana, mientras todos profirían gilipolleces que no fui capaz de entender.

Continué y vi un poco de todo: borrachos, canis haciendo el cafre (por supuesto) e incluso una pava que andaba a una velocidad increíble mientras lloraba desconsoladamente.

Al final no me tomé nada, pero llegué a casa con una nueva experiencia, y es que salir solo a dar una vuelta un finde por la noche, mientras te da la rasca en la cabeza y piensas en tus cosas, es algo reconfortante. Además, ya hemos superado la fobia a salir solo por la noche. A la próxima ligo.

Partituras para piano de Piratas del Caribe

Escrito por SodLogan en: Cine, Música , comentarios cerrados

Tras haber invertido gran parte de la tarde, hago público el arreglo que he hecho para piano de The Medallion Calls, más o menos el tema principal de la gran película Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra.

sparrow.jpg

La melodía es prácticamente (y teóricamente, vamos) perfecta. Con el acompañamiento he intentado hacer una mezcla del acompañamiento “real” con la percusión, ya que ésta es bastante importante y no se puede quedar fuera. Hay una parte en que la percusión debe, efectivamente, ser percutida en la madera del piano, no en el teclado.

La partitura la encuentro razonablemente fácil, aunque el arreglo no va a sonar ni de lejos ni la mitad de bien que la versión tocada por orquesta, por motivos obvios: piano vs. violines, cellos, trompas, tubas, percusón…

Espero que la disfruten y que si tienen algún comentario o sugerencia lo pongan. Sin más dilación, el PDF, en 3 hojas:

The Medallion Calls (Piratas del Caribe) por SodLogan.pdf