El gimnasio 16 de Mayo del 2007
Escrito por SodLogan en: Deporte, Reflexiones , trackbackTras dejar el Telepizza, acudí raudo al siguiente día laborable al gimnasio que hay a dos minutos de mi casa. Creo que originalmente era una piscina, pero, como pasa con los negocios que prosperan, fue ampliándose y ahora también hay una sala de musculación. Yo nunca he sido muy amigo de las piscinas, así que mi idea era apuntarme a la sala de musculación a ponerme cachas. Ya el verano fui a otro y, en un mes de calendario, conseguí tridimensionar mi pecho, hasta entonces similar al de una cría de 10 años. Me merecí un aplauso por ser el que pagó el gimnasio y, además, fue.
Necesitaba fijarme una “rutina” básica, consistente en levantarme a las 10:00, desayunar y, a las 11:30, ir al gimnasio. Esto había de cumplirse a rajatabla y, de momento, así está siendo. Así pues, llegué al gimnasio con el dinero en el bolsillo. Me acerqué a la ventanilla y una cincuentona me atendió:
—Para apuntarme a la sala de musculación…
—¿Qué días? ¿Por la tarde o por la mañana?
—De lunes a viernes. Por la mañana.
—DNI y foto.
—Ah, pues no tengo foto… voy a mi casa a mirar si tengo.
Rebusqué y lo único que tenía eran fotos que usaron mis padres cuando me inscribieron en primaria. Así pues, aquel día ya no era posible seguir la rutina, por lo que lo di por perdido. Por la tarde fui en busca de algún sitio donde me hicieran fotos, pero no encontré nada en 100 metros a la redonda, así que a la mañana siguiente me fui a Triana y, allí, otra cincuentona-sesentona me tomó la fotografía: seis fotos a 4€.
Me dirigí de nuevo al gimnasio y esta vez tuve total éxito en la inscripción. Por entonces era ya jueves, así que mi plan era hacer un poco de todo jueves y viernes, descansar las agujetas durante el fin de semana y a partir del siguiente lunes hacer lo siguiente: lunes, pecho; martes, espalda; miércoles, piernas; jueves, hombros; viernes, brazos. Además, todos los días abdominales.
Subí a la sala de musculación y me puse a hacer un poquito en cada máquina. Cuando llegué a casa, antes si quiera de meterme en la ducha, ya sentía las atroces agujetas que devoraban mi cuerpo en general y mi pecho y brazos en particular. Lo digo en serio: en estas situaciones, enjabonarse los sobacos puede ser una auténtica odisea de dolor; tanto que, imagínense, eché de menos las pajas durante una semana, así que no me quedaba otra que mear en la ducha, el más placentero de los actos que puedes realizar sin colaboración, sólo superado por las pajas.
Ya voy a por la segunda semana completa y ya estoy curado de agujetas. Todo va según lo estipulado y de aquí a un par de meses me conocerán como pectorales y abdominales de acero. Claro que, antes, debería eliminar el centímetro de grasa cervecera que protege mis músculos abdominales, por lo que igual salgo a correr los fines de semana, aprovechando que no hay gimnasio. Ya ven: poco a poco me hago un hombre de bien.

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Comentarios »
Interesante. Algún día voy a superar mi barrera ociosa y empezar a hacer algo de eso. Sucede que el gimnasio más próximo está a más de un kilómetro y, además, para llegar a mi casa tengo que subir cuatro cuadras la montaña. En condiciones de destrucción y cansancio se hace realmente una tortura.
Es verdad que mereces un aplauso!!!
Yo, directamente ni me apunto, porque se que esa monotonia me cansa y/o aburre de inmediato.
Lo que sí que gusta (Y hago todas las semanas 4 dias) es nadar.
Me diras que es la misma cansera y monotonia…y llevarás razón…pero, no se porque extraña razón, eso si me gusta y me entretiene.
En cuanto a lo de no poder hacerte una señora paja, por motivos dolorosos es una verdadera putada, que me lo digan a mi, que cuando me corte el dedo (si si, como lo lees, el dedo con uña incluida) al ser de la mano derecha me tire como un mes sin poder hacerme ninguna… Menos mal que estaba mi niña para “ayudarme” en esos momentos taaaaan dolorosos…
Pero ver´ss como cuando lleves unas semanitas con el gim se pasa el dolor y es todo beneficios por donde lo mires, y podras seguir con tu sana, barata y placentera costumbre jejeje
Zim, el gimnasio al que iba el verano pasado estaba a un cuarto de hora andando, y no veas el palizón que era andarlo a la vuelta, ya reventado de hacer ejercicios. Así que, este año, el de aquí al lado, que es algo más caro pero bueno
Turgut, lo tuyo no tiene nombre. ¿Teta y sopa? xD Yo me conformo con teta y, si no hay, pos me apaño con sopa
Y bueno, no sé si habrá sido del violín, pero he desarrollado cierta ambidestreza que me evitaría el problema que tuviste tú… xD
A ver una cosa, no es que yo sea un agonioso que lo quiera todo, lo que pasa es que yo estudiaba en una ciudad y mi niña en otra, por lo cual, solo nos veiamos los fines de semana y alguna semana que decidíamos, el uno o el otro, que no teniamos clase y nos ibamos a el pisito del otro a hacer vida en pareja.
Expuesto lo dicho, entiendase que una semana a pan y agua, sin poder hacer nada, pues se hace dura,y mas si en lugar de una semana, es un mes y pico, y entiendase también que echara de menos la movilidad de mi mano que me diese algun placer en ese periodo de tiempo…
Menos mal que, al no poder tomar apuntes en clase por el tema de la mano, decidí varias veces que no tenia clase y que los cuidados de mi niña era lo que mejor me venia para mi rehabilitación XDDDD.
Buenas, primero me presento me llamo Lander no se como he llegado aqui, me parece que por el Blog de Fitti, (soy companyero suyo de clase) asi que me ha gustado bastante leer esto del gimnasio… porque yo soy de los que pago y no fue!! jajaja aunque ahora ya estoy yendo dos o tres veces por semana… lo que mas me ha hecho gracia es cuando has comentado que con agujetas limpiarse los sobacos es una odisea! Que gran verdad!
Saludos desde barcelona