Una buena acción 11 de Octubre del 2007
Escrito por SodLogan en: Reflexiones , comentarios cerradosHace un par de días, sobre las 10 de la noche, mi madre llamó al telefonillo como malacostumbra a hacer cada vez que sale; por no sacar las llaves del bolso, prefiere hacernos levantar a los demás, podamos o no estar ocupados. Indignado como siempre, me tocó (como siempre) ir a mí a abrirle. Apreté el botón para abrir la puerta y, al segundo, otro bocinazo. Con los nervios a flor de piel, cogí el telefonillo para preguntarle que “¡QUÉ!” coño le pasaba, a lo que me respondió que venía con “una chavalita” y amablemente nos quería avisar para que no se presentara allí y nos viera a mi padre y a mí en calzones blancos, aunque ya casi no sea tiempo para eso.
Subieron y salí a recibirlas. La chavalita resultó ser una chica de 20 años, rumana (si bien yo, por el color de su piel, más bien diría polaca o ucraniana), que había perdido el autobús para Valencia. Mi madre, como tiene pocos problemas, se busca los suyos propios y, al escuchar la conversación que mantuvo ésta con alguien que la esperaba en Valencia, no se le ocurrió otra cosa que preguntarle. A fin de la conversación, debió parecerles bien que viniera a casa a usar mi ordenador, más concretamente el Yahoo Messenger, por lo que hube de bajarlo e instalarlo (con cuidado siempre de que no se me instalaran las barritas y los spywares múltiples que trae).
La muchacha no estaba mal, aunque venía apestando a tabaco. Me dio la mano para presentarse y, ante mi ademán de ir a darle dos besos, ella hizo lo propio. Se disculpó cientos de veces por las molestias y, tras decirle que no pasaba nada, se dispuso al chateo.
A éstas eran las 11 y yo sin cenar. Como no era muy de recibo unos comiendo y otros mirando, le ofrecimos cena, a lo que, muy sofocada, dijo que no, que no tenía hambre. Al final mi madre le hizo un par de bocadillos que le entregó en una bolsita de plástico como las de las películas. También tuvo el detalle de adjuntar una manza roja y una servilleta.
Una vez que terminó sus quehaceres, mis padres le ofrecieron algún dinero para que pasara la noche en algún hostal, a lo que ya, con uñas y dientes, decía que no, que pasaría la noche en la estación, que no pasaría nada. Mis padres, de todas formas, le dieron un billete de 20 euros. Como agradecimiento por todo, la muchacha le dio a mi madre un mantón de ganchillo hecho artesanalmente por su madre. Se fue y prometió llamar una vez que lo tuviese todo arreglado.
Y esa es toda la historia. No hay moraleja, ni chistes. Simplemente me pareció un hecho curioso. Me sabrán disculpar por la fuerte bajada cualitativa y cuantitativa de los últimos meses, pero, especialmente los últimos días, no ando muy boyante de ánimos, y cuando uno lleva días sin esbozar una sonrisa, difícilmente puede hacer reír a los demás si no es de uno mismo.
La desfachatez de las teleoperadoras 2 de Octubre del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Protestas, Reflexiones , comentarios cerradosNo es que sea un adicto al móvil, ni muchísimo menos, pero desde luego no me gusta que me timen, cosa que Movistar lleva haciendo ya mucho tiempo. No sólo por sus tarifas cuanto menos poco apetecibles, sino también por otros pequeños detalles como no darme mis 12 euros de saldo por rellenar un papelito para tal fin, la publicidad que me mandan gratuitamente (en el mal sentido de la palabra) y esas ofertas de mierda que no hacen más que liarte.
Por todo esto, hace unas semanas decidí hacer una portabilidad a contrato Yoigo, que por 19 irrisorios euros me daban un pedazo de Sony Ericsson k610i, lo mejor que voy a tener a corto-medio plazo en cuanto a móviles. Además del móvil en sí, las tarifas de Yoigo son cojonudas, y aunque tengan el mínimo de los 6 euros mensuales, se hará lo que se pueda.
A los pocos días me llamó una señorita de Movistar a hacerme una contraoferta para que me quedara y no me fuera, cosa que me sorprendió debido a mi escaso consumo.
—Hola, te llamo de Movistar porque hemos visto que estás tramitando una portabilidad a Yoigo.
—Ahá…
—¿Cuál es tu nombre, para poder dirigirme a ti?![]()
—(¿Quién coño te ha dado permiso para tutearme?) Eh… Siegfried.
—Te comento, Siegfried: te llamo desde la central de Movistar en Madrid porque no queremos perderte como cliente, y por eso te voy a hacer una oferta exclusiva para ti. Te vamos a mandar totalmente gratis un Nokia 5070 y no vas a tener ni siquiera que cambiarte a contrato, sino que podrás quedarte con tu prepago actual
—Bueno, y ¿ese móvil cómo es?
—Pues es un modelo nuevo Nokia con cámara, infrarrojos…
—Pufff… la verdad es que el que ya tengo es bastante mejor…
—¿Sí? A ver, ¿cuál es?
—(¿Encima echándome huevos?) Un LG U8500…
—Siegfried, ¿un LG mejor que un Nokia?
—(Ah, que la marca es la que determina la calidad de un objeto) Hombre, yo no sé las características del móvil que me estás ofreciendo, pero desde el momento en que me has dicho que tiene infrarrojos pero no bluetooth…
—Ah…:? Eh…
sí, sí, bluetooth también tiene, claro
De todas formas, dime, ¿por qué quieres cambiarte a Yoigo?
—Pues porque sus tarifas son bastante mejores que las de Movistar.
—A ver… ¿cuál es tu gasto mensual?
—Pues… apenas 6 euros…
—Ah…Bueno, de todas formas…
—Bueno, es que realmente no me interesa. No me voy a quedar en Movistar, así que…
Y bueno, ahí ya conseguí que me dejara en paz. Lo acojonante es que me trate de tonto diciéndome que me llama desde la central de Madrid, cuando estaría en algún pútrido sótano infestado de chinches, ya que tuvo que llamarme tres o cuatro veces para que nos pudiéramos oír. Además, tanta pena les daba perderme como cliente que ni sabían mi consumo ni aún siquiera mi nombre… En cualquier caso, si Movistar se iba a hundir por mi ida, ya podrían haberme ofrecido algún móvil acorde con los tiempos que corren, en los que cualquier muerto de hambre tiene un N70 con cámara de chorrocientos megapíxeles. Y lo peor: ¿por qué mentirme diciendo que el móvil tiene bluetooth cuando no lo tiene? Lamentable.
Por cierto, que desde hoy mismo ya estoy usando Yoigo con el nuevo móvil y, por ahora, todo de lujo, sin problemas de cobertura. El móvil es increíble: las fotos son casi de cámara (dentro de lo razonable) y ya tengo a dos chinos encargados de que me manden unos apaños para empezar a usar el móvil como MP3.


