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La moto, la chica y el gato 28 de Noviembre del 2007

Escrito por SodLogan en: Reflexiones , 5 comentarios

Este lunes, dentro de la cierta monotonía y apatía que rige mi actual vida, me ocurrieron algunas cosas que pueden ser interesantes.

Por la tarde, después de comer, fuimos un amigo y yo a comprar las entradas para el concierto de Marea que hay en Sevilla este viernes. Aunque el último disco es aún más deleznable que el anterior, lo cual ya es lo nefasto entre lo deleznable, algún funesto motivo nos ha inducido a querer ir, quizás el precio más o menos razonable.

Mi compañero acaba de sacarse la licencia de ciclomotor, así que me recogió y fuimos a comprar las entradas en la moto. Así que sí, era la primera vez que me montaba en una moto.

Tras esto, nos fuimos a la universidad a hacer amago de estudiar en la biblioteca, ya que después tenía ensayo del coro y al chaval le hacía más o menos ilu verlo. Tuvo mala suerte, ya que no estaba el director (musical), sino sólo el director de escena, que lleva dos semanas tratando de montar la “escenografía” de Dido y Eneas a marchas forzadas, y que, dicho sea de paso, es una maricona loquísima como pocas antes había visto. Mala suerte porque, de una hora y media, cantamos 10 minutos, y siempre lo mismo; el resto del rato estuvo el susodicho personaje haciendo indicaciones, entre ellas la de ponernos en parejas hombre-mujer durante un número.

dido-eneas.jpg

A mí me tocó una chavala a la que más o menos conozco, pero con la que, aun así, tampoco es que tenga gran confianza. Mi amigo, que observaba la escena desde lo alto, como público, me hizo una señal de que me había tocado una razonablemente buena jaca. Empezó la “escena” y entramos al lío, momento que aprovechó la susodicha para agarrarse a mis hercúleos brazos y frotar mi apolíneo cuerpo con el suyo, mientras cantaba mirándome con ojos picarones. Mi amigo esta vez me hizo una señal de “cae” mientras se reía, momento en el que me di cuenta de lo inepto que fui, hecho que me recalcó mientras volvíamos a casa.

Al rato de volver a casa, llegó mi hermana con una sorpresa: un gatito (o gatita) que no tendrá ni un mes y que estaba en los huesos. Se lo encontró en la calle y ante la situación y la inminente muerte del félido de haber seguido así, se lo trajo a casa, donde estamos cuidándolo hasta que le encontremos un dueño (interesados sevillanos, no duden en contactar). Nosotros nos lo quedaríamos, pero ya tenemos uno y no es plan, además que el chico tiene aterrorizado al grande por algún extraño motivo. Aquí tienen a la criatura:

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Y aquí al aterrorizado gayto, bien hermoso:

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Series que veo

Escrito por SodLogan en: Televisión , 5 comentarios

Otra lista, esta vez de las series que he visto y/o sigo:

¿Tú eres de aquí? 14 de Noviembre del 2007

Escrito por SodLogan en: Reflexiones , 5 comentarios

Parece como si esta semana me hubiera comprado un frasquito de feromonas, pues entre ayer y hoy he hecho dos amiguitas en la universidad.

La primera es una chica de la “orquesta” del coro de la Universidad de Sevilla, del que soy becario (500 euros y caterings pantagruélicos) y a la que me uní ayer mismo. La “orquesta” se fundó el lunes pasado, y allí estaba con su flauta ella, una titánica valquiria salida directamente de Valhalla, una auténtica tiarrona de metro ochentaypico que, para colmo de mis males, iba con esa combinación de faldita, medias y botas altas que me desvía los fluidos. Como digo, al sumarme ayer a la “orquesta”, me tocó en gracia sentarme a su lado, por lo que intercambiamos un par de palabras, lo suficiente como para que se quedase con mi cara. Hoy, al terminar una clase, entró ella en la misma aula para dar su siguiente clase, y como yo salía, nos cruzamos y me paré brevemente a comentarle que a partir de esa hora se cortaban las clases, información que me agradeció mucho. En contra de lo que pensaba, no era alemana, noruega ni nada de eso, sino polaca. En medio de la pequeña conversación me preguntó que de dónde era, que si era de aquí, y que no lo parecía, que hablaba muy bien en comparación con el resto de sevillanos.

Mi otra nueva amiguita es una chavala con la que coincido en alguna clase y de la que, a pesar de haber intercambiado algunas frases, hasta hoy no supe el nombre, así como ella tampoco el mío. Justo después de la conversación con la valquiria polaca, y sin saber muy bien cómo, acabé hablando con la susodicha, muchacha afable y de misteriosos ojos, también exiliada de Traducción e Interpretación. Y, curiosamente, también me preguntó que si era de aquí a razón de que decía gente.

Y también digo chorizo.

No es la primera vez que alguien me pregunta tales cosas, pero me ha resultado curioso que me lo hayan preguntado dos veces en un mismo día.

Breves y sumarios pensamientos sobre el asalto al humano hembra 6 de Noviembre del 2007

Escrito por SodLogan en: Casposidad, Golfas, Reflexiones , 6 comentarios

No tengo intención de, después de casi un mes sin dar golpe, dar con la solución final para esta funesta tarea a la que nos vemos conminados los machos, pero, altamente inspirado por un hilo de EOL (cogiendo ideas de dos usuarios, a saber, Aevum y AKA45, con los que no podría estar más de acuerdo), escribiré una columna que dejará en pañales la propia Ars amatoria del mismísimo Ovidio.

Sabe esto cuando vas a por una pava, y es que no estás compitiendo contra el de al lado, sino también contra:

  1. Todos los tíos con los que ha salido antes, cada cual más capullo que el anterior. La han puesto en un pedestal y ahora tienes que derribarlos, a ella del pedestal, y al pedestal para que no vuelva a subirse. Que te dé igual lo que le ha dicho el último que se la ha tirado: tú eres tú con tus cojones toreros, y eso es lo que ha de ver, ni más ni menos.
  2. Sus amigas. Aunque a priori pueda parecer que no, las tías son súper inseguras y, cuando se ven liberadas de la compañía o vigilancia de hombres, sueltan todo tipo de lindezas por la boca, auténticas crueldades dignas de los dioses del Olimpo, ya sea en forma de ataque o en puro critiqueo. Hay que dejar claro que te importa tres nabos lo que piensen sus amigas, y a ella también debería, que no necesita la aprobación de su senado de amigas para saber qué hacer con quién.
  3. Ella misma. La falta de autoestima señalada en el punto anterior hace que muchas mujeres necesiten validarse como tales a través de su ropa, caprichitos y, sobre todo, un novio réplica de Ken. Si tu imagen no es suficiente como para recibir esa validación por su propia parte, la de sus amigas y la de sus compañeras, entonces no vales nada y te mandarán a tomar por el culo. No se puede tener una relación sana con una mujer que no se respeta ni confía en sí misma, y si no hay respeto propio, no puede haber respeto a los demás.

Cuando un tío “es un cabrón” con una tía, párate a pensar: ¿es realmente un cabrón (¿le pega, insulta, maltrata y/o pasa de ella?) o es que ha conseguido romper ese cliché que nos enseña nuestra sociedad desde que nos salen los dientes? Las mujeres no son objetos frágiles a las que hay que poner en un pedestal y dar todo lo que pidan, pues así sólo entrarás en una inacabable espiral de caspa y sufrimiento; trátala con respeto, pues el respeto es algo que se compra con respeto, pero no te dejes pisotear. Si después de todo esto, y a menos que seas un orco del bosque, la tía se muestra contraria a tus planes, es más posible que sea culpa suya que tuya. No trata esto de dominación, sino de respetarse a sí mismo y a los demás, y sin respeto propio despídete del respeto a los demás.

His rebus cognitis, aquí va la parte interesante: tontea con todas y, si puede ser, de dos en dos, que con lo envidiosas que son si se creen que te gusta otra de repente se vuelven a por ti (y si puedes empezar a salir con una aunque no te guste demasiado no te lo pienses: verás cómo de repente te empiezan poco menos que a asaltar las muy estúpidas…).

dido-eneas.jpg
Dido cae rendida a los pies de Eneas

Puedo ser más respetuoso (no quiero), pero no más claro: las mujeres son lo que son, y hay que aprender qué es lo que pasa por su cabeza, y por qué el cabrón se camela a la imbécil; éstos son los secretos (que no digo que sean a seguir):

  1. Drama: las mujeres son peliculeras por naturaleza (ahí las tienes chupándose grandes hermanos, telenovelas, soñando con familias happy, etc.); un tío que les da plantón y les pone los cuernos les da drama.
  2. Sometimiento: ese tío hace tiempo que se dio cuenta de que le gusta a las mujeres, así que su actitud con ellas es totalmente indiferente, a no ser que haya posibilidad de cópula (y sólo en tal caso). La hembra está programada por la naturaleza para someterse al macho (da igual las gilipolleces de igualdad y demás que se digan; eso es así). Un calzonazos no les pone (aunque saldrán con él si tiene perras o es guapo guapísimo) porque su instinto les dice que no es “buen macho”. ¿No has visto que esos tíos que tanto les gusta a las mujeres se están riendo de ellas todo el día a la cara (volvemos a lo de que no sean guapos o ricos; ésas son cualidades que ligan por sí solas)?

Éstas son las claves para entender qué huevos pasa en esas estúpidas cabezas que se enamoran de tíos que las tratan mal…

El sino del macho

Escrito por SodLogan en: Reflexiones , 2 comentarios

La naturaleza nos ha dotado de una polla con el único fin de arruinarnos la vida.

GonzoTBA (ElSentidoDeLaVida.net)