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Breves y sumarios pensamientos sobre el asalto al humano hembra 6 de Noviembre del 2007

Escrito por SodLogan en: Casposidad,Golfas,Reflexiones , trackback

No tengo intención de, después de casi un mes sin dar golpe, dar con la solución final para esta funesta tarea a la que nos vemos conminados los machos, pero, altamente inspirado por un hilo de EOL (cogiendo ideas de dos usuarios, a saber, Aevum y AKA45, con los que no podría estar más de acuerdo), escribiré una columna que dejará en pañales la propia Ars amatoria del mismísimo Ovidio.

Sabe esto cuando vas a por una pava, y es que no estás compitiendo contra el de al lado, sino también contra:

  1. Todos los tíos con los que ha salido antes, cada cual más capullo que el anterior. La han puesto en un pedestal y ahora tienes que derribarlos, a ella del pedestal, y al pedestal para que no vuelva a subirse. Que te dé igual lo que le ha dicho el último que se la ha tirado: tú eres tú con tus cojones toreros, y eso es lo que ha de ver, ni más ni menos.
  2. Sus amigas. Aunque a priori pueda parecer que no, las tías son súper inseguras y, cuando se ven liberadas de la compañía o vigilancia de hombres, sueltan todo tipo de lindezas por la boca, auténticas crueldades dignas de los dioses del Olimpo, ya sea en forma de ataque o en puro critiqueo. Hay que dejar claro que te importa tres nabos lo que piensen sus amigas, y a ella también debería, que no necesita la aprobación de su senado de amigas para saber qué hacer con quién.
  3. Ella misma. La falta de autoestima señalada en el punto anterior hace que muchas mujeres necesiten validarse como tales a través de su ropa, caprichitos y, sobre todo, un novio réplica de Ken. Si tu imagen no es suficiente como para recibir esa validación por su propia parte, la de sus amigas y la de sus compañeras, entonces no vales nada y te mandarán a tomar por el culo. No se puede tener una relación sana con una mujer que no se respeta ni confía en sí misma, y si no hay respeto propio, no puede haber respeto a los demás.

Cuando un tío “es un cabrón” con una tía, párate a pensar: ¿es realmente un cabrón (¿le pega, insulta, maltrata y/o pasa de ella?) o es que ha conseguido romper ese cliché que nos enseña nuestra sociedad desde que nos salen los dientes? Las mujeres no son objetos frágiles a las que hay que poner en un pedestal y dar todo lo que pidan, pues así sólo entrarás en una inacabable espiral de caspa y sufrimiento; trátala con respeto, pues el respeto es algo que se compra con respeto, pero no te dejes pisotear. Si después de todo esto, y a menos que seas un orco del bosque, la tía se muestra contraria a tus planes, es más posible que sea culpa suya que tuya. No trata esto de dominación, sino de respetarse a sí mismo y a los demás, y sin respeto propio despídete del respeto a los demás.

His rebus cognitis, aquí va la parte interesante: tontea con todas y, si puede ser, de dos en dos, que con lo envidiosas que son si se creen que te gusta otra de repente se vuelven a por ti (y si puedes empezar a salir con una aunque no te guste demasiado no te lo pienses: verás cómo de repente te empiezan poco menos que a asaltar las muy estúpidas…).

dido-eneas.jpg
Dido cae rendida a los pies de Eneas

Puedo ser más respetuoso (no quiero), pero no más claro: las mujeres son lo que son, y hay que aprender qué es lo que pasa por su cabeza, y por qué el cabrón se camela a la imbécil; éstos son los secretos (que no digo que sean a seguir):

  1. Drama: las mujeres son peliculeras por naturaleza (ahí las tienes chupándose grandes hermanos, telenovelas, soñando con familias happy, etc.); un tío que les da plantón y les pone los cuernos les da drama.
  2. Sometimiento: ese tío hace tiempo que se dio cuenta de que le gusta a las mujeres, así que su actitud con ellas es totalmente indiferente, a no ser que haya posibilidad de cópula (y sólo en tal caso). La hembra está programada por la naturaleza para someterse al macho (da igual las gilipolleces de igualdad y demás que se digan; eso es así). Un calzonazos no les pone (aunque saldrán con él si tiene perras o es guapo guapísimo) porque su instinto les dice que no es “buen macho”. ¿No has visto que esos tíos que tanto les gusta a las mujeres se están riendo de ellas todo el día a la cara (volvemos a lo de que no sean guapos o ricos; ésas son cualidades que ligan por sí solas)?

Éstas son las claves para entender qué huevos pasa en esas estúpidas cabezas que se enamoran de tíos que las tratan mal…

Comentarios

Gravatar 1. Zim - 7 de Noviembre del 2007

Admiro en extremo tu manera de diseccionar estas verdades y dejarlas tan claras. Me quito el sombrero. u_U

Gravatar 2. Turgut - 9 de Noviembre del 2007

Bueno bueno bueno… por fin regresas nene!! Ya se echaba de menos por estos lares.
Y como siempre, soltando verdades como puños en todo lo que escribes.Aunque esperemos que haya excepciones que confirmen la regla, por que si no, vaya una vida que nos espera…

Gravatar 3. MadAmerican - 10 de Noviembre del 2007

De libro. Chapeau, caballero.

Gravatar 4. Javi - 11 de Noviembre del 2007

Hola. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que has dicho. Es más, a medida que continuaba leyendo, he recordado que hace tiempo me pasaron un libro que trata precisamente de todo eso: “La ciencia de la seducción”, de Óscar Garrido. Viene a decir todas esas cosas que todos tenemos en la cabeza pero que nadie se atreve a reconocer. Si os gustó esta entrada, os recomiendo también el libro.

Gravatar 5. Follagolfas - 11 de Noviembre del 2007

No te comas la cabeza.
El mundo es un inmenso picadero en el que el que más folla es el que más disimula que lo necesita. Y ciertamente, quien pasa de las tias como de comer mierda. En mi vida he tenido el placer de sufrir ambos extremos. Tratar como una reina a una piva y como escoria a otras. ¿Adivinas a quién me llevé al catre?

Gravatar 6. Lucinda - 14 de Noviembre del 2007

No importa lo que digas y como, SIEMPRE me gusta, aunque nos pongas a caldo… :) la verdad es que siempre te doy la razón. Pero vosotros también tenéis muchos handicaps de ese estilo, recuérdalo…