La Jungla 4.0 11 de Septiembre del 2007
Escrito por SodLogan en: Cine, Informática , 4 comentariosCon las buenas películas, o al menos las que crean cierta expectación en mí, me gusta ir al estreno. Tal ha sido el caso de La Jungla 4.0, pues las tres anteriores entregas me parecieron cojonudas, a pesar del pequeño bajón de la segunda. Tras retrasarla unos meses, finalmente el pasado día 7 de septiembre se estrenó la película en España y allí estaba yo junto a otro amigo.

He leído alguna que otra crítica y, como siempre, algunos dicen que está bien y que no desmerece al resto de la saga, mientras que otros se preguntan con las manos en la cabeza que qué ha sido de McClane, dónde está. Yo soy más bien de la primera opinión: la película obviamente no es la mejor de las cuatro, pero consigue hacer que las dos horas se pasen volando gracias a una buena dosis de acción (para algunos, no sé por qué, “gratuita” en muchas ocasiones), violencia e incluso los famosos gags de McClane.
No soy ningún gourmet cinéfilo, por lo que lo único que busco en una película es que me divierta. Me importa una mierda que “la fotografía” sea “exquisita” y que la banda sonora sea “magistral” si la película es un bodrio de tres pares de huevos. Donde esté una buena ración de tiros, puñetazos, sangre y algún chiste gracioso, además de algún que otro guiño a joyas pasadas, que se me quiten bazofias “con fotografía exquisita y gran profundidad” que no hay que se las acabe.
Ya lo dijo Jules 20 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Cine, Frikadas, Reflexiones , 1 solo comentarioHe visto cantidad de mierda en la vida, pero esto…
—Jules Winnfield (Pulp Fiction, 1994), tras ser atacado por sangre y masa encefálica en abundancia
Piratas del Caribe: en el fin del mundo 26 de Mayo del 2007
Escrito por SodLogan en: Cine , 7 comentarios
Ya he visto Piratas del Caribe: en el fin del mundo, el cierre de la trilogía que tan fantásticamente empezó Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra. La segunda, Piratas del Caribe: el cofre del hombre muerto, ya me pareció que bajó algo el listón, pero ésta, desde mi humilde punto de vista, lo ha hecho más.
Tiempo ha que tenía apalabrado con cierta señorita ir a verla, pero, ante los toreos anteriores y posteriores a la historia ya relatada en el blog, me tuve que apañar de otra forma. Mis amigos no son muy de cine, así que ya, a la desesperada, le pedí a mi hermana que me acompañara. Como ella tenía planes por la tarde-noche, tuvimos que elegir una hora temprana para ir a verla, es decir, las cinco de la tarde. En aquel momento no caímos, pero ya es otro factor a tener en cuenta para la próxima: no vayas al cine más temprano de las 10 de la noche, y menos si es viernes, sábado o domingo, pues el público es eminentemente infantil y, por tanto, pijo, gilipollas, fanfarrón, hablador, meón, paseador, etc.
Pero vayamos a la película. Si había algo que hiciera excepcional a la primera parte, eso fue sin duda la personalidad del capitán Jack Sparrow. Sus comentarios, su forma de actuar, sus ocurrencias…
No soy honesto. Y de un hombre que no es honesto, sólo se puede esperar que no sea honesto. Honestamente, es con los honestos con los que hay que tener cuidado, porque nunca puedes saber cuándo harán algo extraordinariamente estúpido.
Elisabeth está bien tal y como prometí, se casará con Norrington tal y como ha prometido y tú morirás por ella tal y como prometiste. Todos somos hombres de palabra, salvo Elisabeth, que, de hecho, es mujer.
Genial también, por poner una de las muchas, la escena aquella en la que consigue robar el barco al Comodoro Norrington.
Sin embargo, en esta tercera entrega prácticamente no hay nada de eso, que se sustituye por idas de olla (como la primera vez que sale Jack), pasteleos y dramatismos innecesarios.
Si te gustaron las otras dos, obviamente hay que verla para cerrar la trilogía, pero como película suelta simplemente se deja ver, aunque a veces se hace demasiado larga.
300 24 de Marzo del 2007
Escrito por SodLogan en: Cine, Frikadas, Literatura , 6 comentariosPues ya la vi. Sinceramente, no me gustó tanto como yo esperaba. Riesgo de spoilers.

Desde que se estrenó, dividió a la crítica en dos bandos opuestos: los que decían que era genial y los que decían que no. A mí no me pareció genial, aunque tampoco una basura comercialoide; simplemente se deja ver. La fotografía y todo eso es curioso, aunque, ya que hablamos de Miller, he de decir que me gustó más lo que hicieron con Sin City.
Por supuesto, el rigor histórico está por los suelos. Si en el cómic se inventaban la mitad, en la película se han encargado de inventarse la otra mitad, de forma que lo único que queda de la historia verdadera es el “concepto” de 300 contra miles… y ni aun así, ya que realmente serían más de mil, pues cada espartano llevaba consigo a dos ilotas, más otros soldados que se quedaron a compartir su suerte con los espartanos. Pero bueno, hablemos de la película.
La película empieza con una escena bastante buena y con unos coros épicos bastante impresionantes, aunque es sólo la primera impresión. Se va narrando un poco cómo empezó todo, para meter a los menos duchos en historia y a los que no se han leído el cómic. Todo bastante correcto. Planos buenos, diálogos curiosos y los espartanos echándoles huevos a los emisarios persas:
—Has de saber que, en Esparta, todo hombre es responsable de lo que dice, incluído el emisario de Jerjes.

Vamos llegando a las batallas. ¿Falanges? Sólo al principio, y ni así. Después empiezan a pasarse por el forro todo y empiezan las matanzas heróicas. Se sale Leónidas de la formación, arroja su lanza contra un persa para hacer la escena más molona y empieza a cortar cabezas, piernas y brazos de persas. Después, como si nada, vuelve al chiste de falange y sigue allí con su espada. A lo largo de las batallas, llegan extraños seres que no se le ocurrieron ni a Miller y que intentarán hacer frente a los lacedemonios.

Obviamente hay escenas y monólogos muy Miller y, por tanto, buenas, como las críticas de Leónidas a los éforos. Por supuesto, también se recurre a frases históricas que contribuyen a ese aire de heroísmo y de echahuevosísmo espartano.
Los éforos, sacerdotes de los viejos dioses. Cerdos endógamos a los que hasta un rey debe sobornar… y rogar. Lo primero es lo primero: no ha existido hombre santo al que no le guste el oro. Cerdos endógamos. Místicos enfermizos. Despojos inútiles de un tiempo antiguo. Restos mohosos y podridos de antiguas tradiciones estúpidas.
El oráculo gime, nadando en el trance. Pobre chica. Los éforos sólo eligen a las espartanas más hermosas para vivir con ellos como oráculos. Los sátiros tienen deseos viriles… y almas negras como el infierno. Cerdos endógamos pomposos. Inútiles. Enfermizos. Podridos. Corruptos.

—Nuestras flechas cubren el sol y vuelven noche el día.
—Mejor: lucharemos a la sombra.
Como película comercial no está mal si no se le pide (cierto) grado de realismo, aunque, aun así, las batallas podrían haber sido bastante mejores haciéndolas más… realistas, en vez de tan a lo Bruce Lee y abusando un poquito menos de ese bullet time que se han empeñado en usar a lo largo de la película. Además, se han permitido inventarse y hacernos perder el tiempo con los politiqueos y golferías de la mujer de Leónidas en Esparta, rompiendo muchas veces el ritmo de forma aún peor que las aventuras imperiales de Cómodo en Gladiator.

Además, no sé si son cosas mías o qué, pero creo que en la película no han sabido reflejar bien la metáfora del lobo que hace Miller en el cómic. Así que, si habiéndolo leído no la vi clara, los que no lo hayan hecho… posiblemente no la comprendieran. Y, para terminar, un error que me parece bastante grave y que ya era culpa del cómic… y es que no se ve claro el porqué de que los espartanos se quedaran allí a luchar y morir. ¿Por qué dar la vida así porque sí? ¿Porque son espartanos? ¿Porque tienen muchos huevos? Pues, viendo que todo estaba acabado, decidieron quedarse allí para frenar a los persas y evitar que el ejército griego entero fuera masacrado, de forma que tuviera tiempo para volver a Grecia a organizar la defensa y prepararse para la posterior Batalla de Platea, donde volverían a aplastar a los persas como ya hicieron en Maratón.
Malos entrañables: Hades (Hércules) 18 de Marzo del 2007
Escrito por SodLogan en: Cine , 4 comentariosAVISO: Esta columna puede tener algunas partes consideradas como spoilers. Si no has visto la película, puede que quizás prefieras no leer la columna, ver la peli y después leerla. Es lo que recomiendo.
Ayer me pasé también el God of War, grandísimo juego por el que ya merece la pena comprarse una PS2. La cuestión es que, después, me dio por volver a ver Hércules, la única película “infantil” que puede competir con Aladdin. Y, como ya pasó en la mencionada película, en ésta vuelve a haber un malo cojonudo: Hades, señor del inframundo.

Permitiéndose unas cuantas de licencias, Hades, en esta ocasión, pretende destronar a su hermano Zeus y abandonar su lúgubre y deprimente trabajo, abajo en el inframundo. A este respecto, suelta una buena frase:
—(Zeus) ¡Únete a la celebración!
—Me encantaría, chato; pero, al contrario que vosotros, los dioses ociosos de aquí, yo, por desgracia, tengo un trabajito perpetuo que tú, muy caritativamente, me otorgaste, Zeus… Así que no. Lo siento… pero no.
Sin embargo, sus planes se ven amenazados con el nacimiento de Hércules, fruto de un lío más del sinvergüenza de Zeus. Todo esto le llevará a hacer todo tipo de jugadas para librarse en primer lugar de Hércules y, posteriormente, de los dioses del Olimpo. Aun siendo una película enfocada mayoritariamente a un público infantil, ya se va advirtiendo a los pequeños infantes sobre las golfas y de que se anden ojo avizor; esto lo ilustra Hades con su alianza con Meg, la futura novieta de Hércules, que hará el papel de Dalila en esta historia, aunque al final, aparentemente, consigue redimirse.

Hades con cara de “es lo que tienen las golfas y los mercenarios, que se los lleva el que más paga”
Y, en fin, qué más decir. Hades, a pesar de su aspecto lúgubre y sus ansias de exterminio, es un buen tío, carismático y con labia.

Entre otras genialidades que pierden gracia al no ser oídas ni vistas, están las siguientes:

—Bien. Pues en lugar de sustraer dos años a tu condena, eh, voy a añadirle otros dos, ¿de acuerdo? Encájalo con arte.

—Sólo necesito unos segundos y hablo muy deprisa, ¿de acuerdo?
Buena excusa
Escrito por SodLogan en: Cine, Ver para creer , escribe tu comentarioCuando uno no quiere hacer algo, es capaz de inventarse la más incoherente e inverosímil excusa para librarse de su pesadumbre. Tal es el caso de Danny (John Travolta) en Grease, película que por fin vi ayer y que, aun a pesar de tener sus partes casposas, no me pareció mala.
—Mis padres quieren que vayas este domingo a tomar el té.
—Eh… no me gusta el té.
—Bueno, pues bebe otra cosa
—Ehhhh… no me gustan los padres.


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