Cosas que no debiste hacer cuando eras niño 13 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Frikadas , 14 comentariosLa de hoy es una columna de gran frikismo —digno del mismísmo viruete— y no menos bizarría (no ya sólo en el sentido erróneo con el que el 99% de la gente lo usa —el de raro, extravagante, etc.—, sino también por el valor y gallardía de que hay que disponer, además de poca vergüenza, para hacer públicas las siguientes fotos). Con todo el rollo de la mudanza, sale a la luz todo tipo de material clasificado y fosilizado.
Cuando uno ha vivido lo suficientemente poco como para creer que la pilila sólo sirve para mear, es común que cometa actos de los que después se arrepentirá el resto de su vida. Es como la típica escena de las películas americanas en las que la novia del chico va a su casa a conocer a sus suegros; la suegra, o madre del chico, la invitará a una limonada mientras contemplan el álbum de fotos de cuando el nene tenía cinco años y hacía gilipolleces delante de la cámara, para su mofa y escarnio. “Ojalá no lo hubiera hecho“.
Lo que voy a mostrar es un vestigio de este tipo de cosas que ya digo que, aunque caduquen, quedan para los restos en el ámbito familiar. Pasando al modo Padre de familia, es como aquella vez que, sin más ganas de comer, decidí que aquel palito de merluza no me lo comía por mis cojones. Sin embargo, las negativas de mis padres a mi proposición de “dejarlo” me hicieron usar el ingenio y esconderlo en un momento en que sus vistas convergían en un punto muerto. A la semana, el salón olía a hiena del desierto, lo que hizo que se acabara descubriendo el pastel. Esta anécdota aún sigue martilleando mis oídos en alguna comida/cena familiar/amistosa.
Pues bien. Cuando yo era chico (variedad dialectal de “cuando yo era pequeño” que se dice más al norte) tenía el cerril gusto de hacerme socio de todo tipo de casposos clubes, ya fuera para beneficios o simplemente por tener una tarjetita. Las fotos que, sin más preambulos, muestro a continuación son restos de esta caspa que me atacaba hace años:

Carnet de La Banda del Sur, un casposo programa infantil del canal regional de Andalucía. Sin embargo, ofrecía suculentos descuentos y bonificaciones en sitios como Guadalpark.

Carnet del Club Megatrix en sus comienzos. Calidad infame del material, aunque al menos te daban una fundita de plástico. La foto es pegada con pegamento a lo cutre. Al menos te mandaban gratuitamente la “revista Megatrix” que en los kioscos tenían la desfachatez de vender.

Tarjeta del Club Nikko. Era el club de IMC, la marca de mi coche teledirigido. También te enviaban a casa catálogos con sus coches, revistas para tunearlos y cómics basados en historias de coches; desgraciadamente no los conservo.

Carnet del Club Panini. El que no haya coleccionado cromos de esta marca que tire la primera piedra. Con este cacho de papel tenías derecho a pedir los cromos que te faltaban y a conseguir material en stock (el álbum de la Liga 91/92 cuando se jugaba la 94/95, etc.) a bajo precio. Yo no coleccionaba tales casposidades, sino los de los Power Rangers, Aladdin, Dragon Ball, etc.
P.D.: Muchachas, ahora mismo debo de tener unos 10 años más que en la foto.
Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty: ¿pero esto qué es? 9 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Frikadas, Protestas, Reflexiones, Videojuegos , 14 comentariosAVISO: Esta columna contiene spoilers sobre Metal Gear Solid y Metal Gear Solid 2. De cualquier forma, no entenderás la columna si no conoces mínimamente la saga.
Durante la última semana, mientras no tenía mucho que hacer, y con cinco años de retraso, me puse a jugar a Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty. Antes de nada, he de decir que el primer juego de esta “saga”, Metal Gear Solid, me pareció una obra maestra, una perla de la PlayStation, un must have. Si bien hay que reconocer que tenía sus irrealismos (los muertos desaparecen, muy apropiado en un juego de infiltración y espionaje, entre otras cosas casi irrisorias como el ridículo campo de visión de los enemigos, que te permitía pasar por delante de ellos a cinco metros de distancia), el juego era y sigue siendo obra de culto, una revolución sólo por debajo de la que causó Spacewar! allá por el 61, cuando aún en España nuestros abuelos ahorraban para un flamante 600.

Sin embargo, y como ya he dicho, he estado jugando y me he pasado la segunda parte, Sons of Liberty, y, resumiendo mi opinión: vaya puta mierda. Lo único que tiene es una jugabilidad mejorada, con más acciones interesantes como apuntar en primera persona, y, obviamente, unos gráficos mucho mejores. Lo demás es mierda pura todo.
Lo que más llama la atención es la ingente cantidad de tiempo que pierdes con animaciones y las famosas conversaciones por códec. Pongamos que el juego tiene diez horas; ocho son no jugables. Yo he comprado un juego, no una puta película. Esto ya pasaba en la primera parte, aunque en una medida muchísimo menor. Para más inri, la historia es una puta basura, así de simple. Me recordó mucho a las secuelas de Matrix, donde la metafísica absurda y sin sentido abruman al usuario hasta tal punto que, la mayoría, las personas sin criterio, hacen la siguiente ecuación, de forma errónea:
No me he enterado de un carajo + alguna frase profunda = peliculón (en este caso, juego)
Y aquí empezamos con los spoilers. ¿Qué coño es eso de que el brazo de Liquid posee a Ocelot? ¿Qué me estás contando, Kojima? ¿Qué cojones es eso de que toda la misión de Metal Gear Solid era un montaje para saber si Snake era el soldado perfecto? Si quieres hacer una puta mierda de historia, hazla, pero al menos no jodas la anterior (aclaración: no estoy seguro de si esto es así o es que la traducción es tan jodidamente mala que no se entiende una mierda). ¿De dónde te has sacado a Solidus? ¿No que de Les enfants terribles sólo sobrevivieron Solid y Liquid? ¿Qué hostias son las horas que me haces perder con las pasteladas y melosidades de Rosemary, la novia de Raiden? Que esto tendría que ser un juego serio, por dios.
Por otra parte, tengo que hablar de muchas cutredades en que incurre el juego:
- ¿De dónde han sacado esa música? Estoy en un juego de acción, no en Mozambique invocando al dios de la lluvia.
- El combate contra el Harrier es una burda parodia del mítico combate contra el Hind D al que se enfrenta Snake en el primer juego. Prácticamente puedes dedicarte a tirarle misiles sin preocuparte por esconderte de sus ataques.
- El combate contra el Metal Gear REX de la primera parte era simplemente brutal. Si además le añadimos una pelea a pecho descubierto y una persecución en jeep, tenemos un final acojonante. Sin embargo, en Sons of Liberty no se han partido mucho la cabeza y, a falta de una forma cool y original de destruir al nuevo modelo, Metal Gear RAY, lo que tienes que hacer es destruir 25 Metal Gears, que al final ni eso. Lo más cutre entre lo cutre.
- Por si fuera poco, una vez que te encargas de los Metal Gears, la lucha de rigor contra Solidus… a espada. Combate típico y cutrón de “dale tres o cuatro golpes y aléjate para evitar su ataque; así hasta que lo mates”.
Y al final hiede una ridícula moralina en varios sentidos: te llama Campbell (”¿no llevas mucho tiempo jugando?”), discursitos sobre amor y medio ambiente y comentarios sobre diferenciar la realidad del videojuego, con la excusa de la diferencia entre los entrenamientos en la Realidad Virtual y la misión real (que a ver si no se inventan más tarde que también fue un montaje para saber si Raiden es un calzonazos y Rosemary, la novia, una golfa).
Casi no escribiría esta columna si no fuera porque, sorprendido, he consultado las revistas online “más importantes” de videojuegos, donde se le da una puntuación que rara vez baja del 95%. ¿Dónde quedó el criterio? ¿La gente no sabe darse cuenta de cuándo lo están engañando a uno?
Siglos de historia condensados en una puta frase
Escrito por SodLogan en: Frikadas, Televisión , 3 comentarios
Siglos de historia condensados en una puta frase.
—Brillante intervención de Fernando Fernán-Gómez y brillantérrimo comentario de un tal GMilitar82 en el youtube
Amor y mitología 25 de Junio del 2007
Escrito por SodLogan en: Frikadas, Literatura , escribe tu comentarioLos horribles dardos de Eros, a diferencia de otras flechas, no matan o hieren, sino que disipan, debilitan y lo dejan a uno menos hombre que antes.
—Farnaces II del Ponto (El último rey [Michael Curtis Ford])
Ligando en el chat 14 de Junio del 2007
Escrito por SodLogan en: Frikadas, Internet , 1 solo comentarioAyer me encontré esta viñeta que, a pesar de ser bien simplona, me ha parecido brutal. Me permito traducirla, de una forma algo libre/forzada para mantener la gracia de la original.

¿Hablas mi idioma? 1.5 12 de Junio del 2007
Escrito por SodLogan en: Frikadas, Internet, Lenguaje , escribe tu comentarioPrimera minicolumna chorra del día. Me he fijado en que en algunas webs que han incorporado la imagen de la campaña ¿Hablas mi idioma? con fondo distinto al blanco (especialmente negro), la imagen no se veía del todo bien. Tras un par de minutillos photoshopeando, presento la nueva imagen, que soluciona estos problemas.

Realmente se ve igual, ya que está sobre un fondo blanco, pero, a buen seguro, los blogueros con fondos distintos lo agradecerán.
No hay que hacer ningún cambio en el código, ya que la imagen reemplaza a la antigua. No obstante, si quisieres volver a usar la imagen anterior, no tienes más que cambiar el código de la imagen hablas-mi-idioma.png por hablas-mi-idioma-2.png.
Aprovecho para recordar que la “campaña” está sujeta a una licencia que se debería respetar.

Cursos
Master
MBA