Portada de El Jueves secuestrada 20 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Frikadas, Política, Protestas, Ver para creer , 18 comentariosBreve columna copia-pega:
El nuevo número de El Jueves muestra en su portada, todavía visible en la web de la revista, la caricatura de los Príncipes de Asturias en una postura sexual explícita que se considera “irreverente”.
Concretamente, la imagen muestra a los Príncipes haciendo la postura del “perrito” y junto a un texto con letras de gran tamaño en rojo que reza: “2.500 euros por niño”, haciendo alusión a la ayuda que el Gobierno concederá a los familias de los niños que nazcan a partir de ahora.
Y aquí la portada:

El príncipe Felipe dándole estopa a doña Letizia
Sinceramente, creo que los chicos de El Jueves se han pasado un poco, aunque tampoco es para volver a los tiempos franquistas…
Visto primero en ALT1040 y después en media blogosfera e internet españoles en general.
Análisis de las mujeres por una mujer 10 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Golfas, Otros blogs, Protestas, Reflexiones, Ver para creer , 9 comentariosDejando a un lado la modestia, falaz virtud de la humanidad, he de decir que siempre me he considerado una persona observadora, con una buena capacidad de análisis y no peores capacidades empáticas y psicológicas en general. Gracias a estas dotes he ido escribiendo y divulgando ciertas teorías sobre las mujeres, debido a las cuales muchas veces se me ha calificado de resentido, machista, etc. A mí, plin.
Hoy leo en el blog de Bestiaria una columna que viene a demostrar que en ningún momento me equivoqué. Personalmente no me gusta esta mujer, ya que muchas de sus columnas desprenden feminazionalsocialismo por los cuatro costados, aunque no me sirven sino para aprender más sobre el “enemigo”. Ya lo dijo Sun Tzu en su famoso libro El arte de la guerra:
Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.
No sé si esta mujer es psicóloga o si sólo se ha limitado a traducir, pero si una mujer tira piedras contra su propio tejado debe ser porque es algo que no se puede ni se debe ocultar, así que tomo sus postulados por ciertos e irrefutables como los de Euclides.
Tenemos una compulsión enfermiza por depilarnos
Hace tiempo todos aceptamos que la depilación es un hábito bárbaro y machista que degrada a la mujer, y, sin embargo [...] es la cera o la vida. [...]
A pesar de nuestras amargas quejas, arrancarnos esos pelos es una forma de felicidad.
Nos encanta extraerlos uno por uno y verlos pegados a la cera como millones de hormigas atrapadas en la arena. [...]
No puedo explicar por qué, pero despedirnos de ese vello que cosechamos en nuestro propio cuerpo, nos genera un doble sentimiento: la indignación de comulgar con un hábito tan salvaje, y la serena gratificación de quien realiza una artesanía.
Cualquiera que haya seguido mis columnas golferas sabrá encontrar las similitudes.
Tenemos una falla en el sistema racional
Es muy común que una mujer interrumpa una actividad de rutina para llorar desconsoladamente. A veces sólo basta un pequeño traspié (se quema la comida o se derrama la sal) para tener un acceso de pena. [...]
A pesar de lo que cree la mayoría, este vicio tan irritante no es un síntoma de demencia, es una falla en el sentido común llamada golpe de estado emocional; un instante de trágico descuido en el que las emociones pisotean y derrocan a la razón tomando el control absoluto de todo el cuerpo.
El sistema dramático envía agudas descargas de indignación al cerebro, [...] produciendo episodios de crisis emotiva y profuso llanto. El encéfalo [...] redirige a la mujer a la manera de un escudo que rechaza toda argumentación racional o intento de postergar la disputa, recita extensos inventarios de suculentos reproches, estimula los lagrimales, y tiene violentos chispazos de ira demencial.
A mí esto me mata.
Las mujeres tenemos una matemática simbólica paralela. Mientras para el resto del mundo un número es un número, para nosotras son dos: el que decimos, y el que callamos. [...]
Todas las mujeres pesamos 49 ó 59 kilos, y, si somos muy grandotas, 69, pero ninguna acusa 62 o 71. [...] Menos aún puede saber un marido «cuanto costó la remerita», porque siempre, absolutamente siempre, «estaba de oferta». Por último, nadie puede confirmar la cantidad de amantes que tuvo su novia antes, porque hay muchos “que no cuentan” y otros que es mejor olvidar.
…
Regamos sus secretos por todos lados
Las mujeres tenemos un sentido de la privacidad muy difuso. Mientras los hombres apenas si le dicen a sus amigos que estan saliendo con una chica, nosotras vomitamos toda la información luego de la primera salida. [...] Hablamos tanto, que destruimos el tabique de intimidad que separa a la una de la otra. [...]
Si bien los hombres conocen esta debilidad, no se imaginan al grado de indiscreción al que podemos llegar. Ignoran que esa amiga que viene a casa tan seguido sabe absolutamente todo sobre ellos. Que conoce todos sus movimientos en la cama como si los hubiera espiado. [...] Que los detesta porque nos dejaron plantadas o nos hicieron llorar, y que nos aconseja que los dejemos cada vez que le contamos la última estupidez que hicieron.
La última parte en negrita, sin duda, un apuñalamiento traidor, tanto al tío como a la tía. Además, este apartado me recuerda a aquello que yo mismo escribí:
Mientras que los hombres hablamos sin ningún tipo de pudor, motivo por el que recibimos sus críticas (cerdo, cabrón, guarro, etc.), ellas se callan las cositas… ¡o no! Porque después, cuando no hay tíos a la vista, son las primeras en decir de todo.
Quiero decir, por ejemplo, que si un tío habla de que la noche anterior se llevó al huerto a una, las mujeres presentes le dirán, con los hilos de baba rabiante en la boca, que es un fantasma, un payaso y un creído, y que esas cosas no se dicen a los demás, que forma parte de la intimidad de la “pareja” y que podría herir la sensibilidad de la hortelana. Pero después, cuando eso mismo lo hace una tía, es porque comparten sus experiencias con sus amigas.
Sigamos.
Cuando una mujer descubre que su marido la engaña lo primero que pregunta no es: “¿Por qué lo hiciste?”, sino “¿Quién es ella?”. No le interesan los motivos de la traición; lo que le importa saber es si la otra era más jóven o más linda, si era mejor en la cama, en dónde se conocieron y cuantas veces tuvieron sexo.
Cuando yo era más jóven, por ejemplo, terminaba todos los años durmiendo con mi ex novio. [...] Durante un par de años pensé que estas idas y vueltas significaban que estabamos hechos el uno para el otro; pero mi reincidencia tenía muy poco que ver con el amor. Mi deseo no era recuperarlo. Mi objetivo era probar que yo era inolvidable. Competía con ella sin importar quien fuera; tenía que demostrarle al mundo que yo era la mejor de todas.
Las mujeres, a diferencia de lo que los hombres creen, estamos en constante conflicto con nuestro género. Ellos son, cuando mucho, personajes secundarios. Cuando vamos a un casamiento [...] necesitamos llevar pareja para que el resto de las mujeres no puedan jugar la carta de: “yo tendré tres pibes y pareceré un colchón mal atado pero vos ni tenés marido”, y nostras podamos, en cambio, mostrar nuestro juego: “Mientras vos fregás pañales de rodillas yo tomo cocktails con sombrillitas y me burlo de tu panza”.
Idem, eadem, idem: “Y [...] recuerdo su pasmosa habilidad para destriparse unas a las otras a las espaldas”.
Somos puro envoltorio
No es ningún secreto que las mismas mujeres que se ofenden por una grosería, en la intimidad son mucho menos remilgadas. [...] [Los hombres] apenas sospechan el grado de impostación a la que podemos llegar.
Las mujeres que apenas comen en una cita, por ejemplo, llegan a su casa y se atoran con galleta rancia, desgarran un salame entero con los colmillos y apuran una lata de salsa de tomate de un trago. Aquellas que censuran a un hombre por limpiarse con el puño, son las mismas que pescan medibachas del canasto de la ropa sucia antes de ir a trabajar, eructan como un albañil descompuesto delante de las amigas y comparten con su gato un yogur a la mañana. Y también están las que se escandalizan cuando alguien les grita cochinadas por la calle, y luego escupen cuando nadie las mira, se lanzan como una araña sobre un taxi boy o gritan como tumberas depravadas en la cama.
“Entramos en una doble moral y en casposidades éticas“.
Vamos al baño juntas por necesidad (¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?)
[...] Es hora de que se sepa: cuando vamos al baño juntas no hablamos de ustedes ni nos manoseamos. Si vamos de a dos es porque nos llevaron a una fonda mugrienta en la que nuestra compañera tiene que sostenernos la puerta del baño o boxear contra otra mujer por el último cuadrito de papel higiénico. Mientras ustedes creen que “cuchicheamos” estamos combatiendo el cólera trepadas sobre una letrina y repeliendo murciélagos con la tapa del tacho de basura. [...]
Ración de feminazismo falaz que no podía faltar en la columna de esta mujer. Yo he visto a mujeres ir de a dos (o de a tres o de a cuatro o de ad infinitum) para ir a mear a su propio cuarto de baño, así que esos argumentos no me valen. Y ojo, que no desapruebo del todo esta práctica, pues posiblemente sean restos de instintos antivioladores, pero que no se cuenten mentiras.
Como telépatas programadas nos enamoramos, sin premeditación, de un mismo hombre al mismo tiempo. [...] En una época fue Brad Pitt, luego vino George Clooney, después Russell Crowe y hasta hace poco, Jude Law. Sin embargo, en este preciso momento, todas quieren a Adrien Brody y a Roger Federer.
A.K.A. borreguismo y/o poca personalidad. Pero me gustaría, ya para terminar, hacer una pequeña diferenciación que no hace la autora y que yo veo conveniente:
- El culo veo, culo quiero de la vida cotidiana.
- El borreguismo al que alude la autora y que expresaré de nuevo con una ecuación: pavo famoso + no es un orco con granos en los sobacos = vaya tío bueno
El segundo punto ya lo ha dejado claro la autora. Respecto al primero, manifestarme contra ese sentimiento, posiblemente también apuñalador entre ellas, de
- Fulanito no me mola
- Fulanito sale con Fulanita
- *momento de desconcierto*
- Fulanito me mola. ¿Por qué fui tan tonta? ¿Por qué no lo vi antes?
:(
Der abschließende, bestimmte, definitive, endgültige, entscheidende Aufsatz.
Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty: ¿pero esto qué es? 9 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Frikadas, Protestas, Reflexiones, Videojuegos , 14 comentariosAVISO: Esta columna contiene spoilers sobre Metal Gear Solid y Metal Gear Solid 2. De cualquier forma, no entenderás la columna si no conoces mínimamente la saga.
Durante la última semana, mientras no tenía mucho que hacer, y con cinco años de retraso, me puse a jugar a Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty. Antes de nada, he de decir que el primer juego de esta “saga”, Metal Gear Solid, me pareció una obra maestra, una perla de la PlayStation, un must have. Si bien hay que reconocer que tenía sus irrealismos (los muertos desaparecen, muy apropiado en un juego de infiltración y espionaje, entre otras cosas casi irrisorias como el ridículo campo de visión de los enemigos, que te permitía pasar por delante de ellos a cinco metros de distancia), el juego era y sigue siendo obra de culto, una revolución sólo por debajo de la que causó Spacewar! allá por el 61, cuando aún en España nuestros abuelos ahorraban para un flamante 600.

Sin embargo, y como ya he dicho, he estado jugando y me he pasado la segunda parte, Sons of Liberty, y, resumiendo mi opinión: vaya puta mierda. Lo único que tiene es una jugabilidad mejorada, con más acciones interesantes como apuntar en primera persona, y, obviamente, unos gráficos mucho mejores. Lo demás es mierda pura todo.
Lo que más llama la atención es la ingente cantidad de tiempo que pierdes con animaciones y las famosas conversaciones por códec. Pongamos que el juego tiene diez horas; ocho son no jugables. Yo he comprado un juego, no una puta película. Esto ya pasaba en la primera parte, aunque en una medida muchísimo menor. Para más inri, la historia es una puta basura, así de simple. Me recordó mucho a las secuelas de Matrix, donde la metafísica absurda y sin sentido abruman al usuario hasta tal punto que, la mayoría, las personas sin criterio, hacen la siguiente ecuación, de forma errónea:
No me he enterado de un carajo + alguna frase profunda = peliculón (en este caso, juego)
Y aquí empezamos con los spoilers. ¿Qué coño es eso de que el brazo de Liquid posee a Ocelot? ¿Qué me estás contando, Kojima? ¿Qué cojones es eso de que toda la misión de Metal Gear Solid era un montaje para saber si Snake era el soldado perfecto? Si quieres hacer una puta mierda de historia, hazla, pero al menos no jodas la anterior (aclaración: no estoy seguro de si esto es así o es que la traducción es tan jodidamente mala que no se entiende una mierda). ¿De dónde te has sacado a Solidus? ¿No que de Les enfants terribles sólo sobrevivieron Solid y Liquid? ¿Qué hostias son las horas que me haces perder con las pasteladas y melosidades de Rosemary, la novia de Raiden? Que esto tendría que ser un juego serio, por dios.
Por otra parte, tengo que hablar de muchas cutredades en que incurre el juego:
- ¿De dónde han sacado esa música? Estoy en un juego de acción, no en Mozambique invocando al dios de la lluvia.
- El combate contra el Harrier es una burda parodia del mítico combate contra el Hind D al que se enfrenta Snake en el primer juego. Prácticamente puedes dedicarte a tirarle misiles sin preocuparte por esconderte de sus ataques.
- El combate contra el Metal Gear REX de la primera parte era simplemente brutal. Si además le añadimos una pelea a pecho descubierto y una persecución en jeep, tenemos un final acojonante. Sin embargo, en Sons of Liberty no se han partido mucho la cabeza y, a falta de una forma cool y original de destruir al nuevo modelo, Metal Gear RAY, lo que tienes que hacer es destruir 25 Metal Gears, que al final ni eso. Lo más cutre entre lo cutre.
- Por si fuera poco, una vez que te encargas de los Metal Gears, la lucha de rigor contra Solidus… a espada. Combate típico y cutrón de “dale tres o cuatro golpes y aléjate para evitar su ataque; así hasta que lo mates”.
Y al final hiede una ridícula moralina en varios sentidos: te llama Campbell (”¿no llevas mucho tiempo jugando?”), discursitos sobre amor y medio ambiente y comentarios sobre diferenciar la realidad del videojuego, con la excusa de la diferencia entre los entrenamientos en la Realidad Virtual y la misión real (que a ver si no se inventan más tarde que también fue un montaje para saber si Raiden es un calzonazos y Rosemary, la novia, una golfa).
Casi no escribiría esta columna si no fuera porque, sorprendido, he consultado las revistas online “más importantes” de videojuegos, donde se le da una puntuación que rara vez baja del 95%. ¿Dónde quedó el criterio? ¿La gente no sabe darse cuenta de cuándo lo están engañando a uno?
La historia de la mudanza, Telefónica e Instanet 7 de Julio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Informática, Internet, Protestas, Reflexiones , 13 comentariosAquí sigo, con vida. Quizás alguno recuerde cuando hace cosa de un par de meses hice un pequeño reportaje gráfico sobre mi habitación. Finalmente empezaron las obras esta semana, por lo que las cosas debían estar recogidas unos días antes y mudadas al palacete de verano, mientras que los “muebles” debían ser desmontados/destruidos y/o donados a asociaciones para [ex]politoxicómanos. Esto quiere decir que sobre el 28 de junio ya estaba sin internet, supuestamente durante un breve período, hasta el 2 de julio que vendría el técnico de Timofónica a instalar la línea.
Efectivamente vino un pavo, instaló la línea de teléfono y se fue. El teléfono funcionaba, pero no el ADSL. Llamé y me dijeron que era normal, que podía tardar de 24 a 48 horas. Algo mosqueado, volví a llamar a ver si me lo cogía alguien que supiese lo que es un router. Esta vez me lo cogió otra pava que me dijo que ese teléfono pertenecía a una empresa y que quizás no soportaría ADSL (¿?), que me llamaría en 24 horas para mandar a un técnico a comprobarlo. Volví a llamar y una tercera pava me dijo que a ella le salía que no se estaba tramitando el alta del ADSL, sino su baja (¿¿??), que llamara a tal teléfono para comunicarlo y se actuara en consecuencia. Llamé y otra pava me dijo que eso no era verdad y que esperara las 24/48 horas de rigor. Bastante cabreado, pero ya cansineado de tanta incompetencia, me dispuse a resignarme y a esperar esas 24 horas. 24 horas pasaron y aquello no funcionaba, así que ya me dispuse a esperar las otras 24 horas que quedaban hasta las 48. Por la tarde me llamó la pava que me dijo lo del técnico, teniendo lugar el siguiente diálogo, bastante surrealista:
—Hola. Le llamo para confirmarle que el técnico se pasará en unos días y en cuestión de 20 días ya tendrá instalada su línea ADSL
:D
—¿CÓMO? ¿Eso cómo va a ser? Hace más de un mes que llamé a Telefónica pidiendo una línea para ADSL. No me puedo creer que ahora, entre la semana que casi ha pasado, el tiempo en que venga el técnico y los 20 días se necesite un mes más para que yo tenga ADSL.
—Es que su línea no lo soporta y habría que hacer algunas operaciones…
—… Hace ocho años yo tenía ADSL en esta misma casa, así que eso no me lo creo.
—Pero es que en ocho años han pasado muchas cosas.
—Sí. Eso ya lo sé, pero supongo que habrán pasado muchas cosas para mejor, no para peor, ¿no?
—Pero es que los trámites necesitan 20 días… (erre que erre)
—Pero vamos a ver, si ya le he dicho que hace un mes que llamé para esto, ¿por qué se empiezan los trámites ahora? Además, yo quiero esta línea para dos meses. Si un mes lo voy a tener de trámites, no me interesa.
—Pero no se ponga usted así, ya verá como lo solucionamos
—Sí: dígame que voy a tener ADSL antes del viernes.
—Antes del viernes no. En 20 días.
—Le he dicho que de 20 días nada. El viernes o, si no, doy de baja la línea, no pago la factura y los denuncio por estafarme.
—Pero no se ponga usted así, que yo le estoy dando soluciones.
—¿Soluciones? La única solución es que yo tenga el ADSL antes del viernes.
—Esa solución no se la puedo dar. En 20 días lo tiene.
—Ésa no es una solución válida porque no satisface mis necesidades, así que anule usted todos los trámites que haya en curso.
La conversación fue bastante más larga y besuguil, pero transcribirla entera sería demasiado largo y pesado. A lo desesperado, me fui a una tienda Orange a preguntar por la tarjetita esa que anuncian en los anuncios cutres de Los Serrano. Como ya esperaba, aquello era un timo del copón: 18€ el aparatito más 36€ por una conexión limitada a 2Gb mensuales de transferencia; cada Mb que te pasaras, medio eypo más. Tras debatirlo en familia, volví a llamar para arrastrarme y pedir que estaba dispuesto a esperar los 20 días, pero que me pusieran el ADSL. La telefonista, que a buen seguro ya se encuentra bajo un puente, me dijo que eso de los 20 días era un rollo y que en mi línea no iba a haber ADSL porque no, y punto, pero que podía poner “banda estrecha” (eufemismo de 56kbps guarros) y que en unos días la tendría disponible. Resignado, acepté.
Entretanto, durante la semana que llevábamos ya viviendo en la casa, estuve estornudando como un bellaco, con los ojos colorados y la garganta como si hubieran forjado a Tizona en ella. Entre esto y el calor abrasador que hace de Sevilla un infierno en estos días, no podía pegar ojo y casi tampoco hacer cualquier otra cosa. Realmente, durante esos días de desconexión, avancé vertiginosamente en Guitar Hero, aunque un exceso de extensión del pulgar me obligó a bajar el ritmo.
Por este pesar (el de la alergia), cogí cita para el alergólogo y a la mañana siguiente me planté allí para que pusiera fin a mi sufrimiento. Resultaba ser una rubia de unos treinta y pocos años, de muy buen ver, y muy amable y atenta para conmigo. Para realizar su diagnóstico, cogió mi brazo izquierdo y echó sobre él unas 20 gotas del mismo número de líquidos distintos. Tras esto, me hizo tantos pequeños agujeros para dejar que los brebajes penetrasen en mi piel e hicieran las reacciones que determinarían mis alergias. A los quince minutos tenía el Quijote escrito en Braille, y la doctora me dijo poco menos que tenía suerte de seguir vivo, que era alérgico a todas las mierdas que me echó. Me mandó unas pastillas que parecen estar dando resultado y me fui con mi padre hacia el coche para volver a casa.
Casualidades de la vida, de camino al coche encontramos un puesto en la calle: Instanet, internet sin línea telefónica. Nos acercamos y un pavo nos explicó cómo iba la cosa. Resumido:
- No necesita línea telefónica. La señal se coge por radiofrecuencia.
- El receptor te lo llevas en el acto y sin pagar un duro.
- Como oferta de lanzamiento, cuesta poco más de 15€ al mes hasta septiembre, que pasa a costar 25 o 30, no recuerdo.
- Velocidad de 1Mbps.
- Posibilidad de conectarlo a un punto de acceso/hub/router/switch y poner internet en todos los ordenadores que soporte tu punto de acceso/hub/router/switch.
- Cuando llegara a mi casa, ya podía instalarlo y ponerme a navegar.
Emocionados como niños al despertarse el seis de enero, lo cogimos y, efectivamente, el cacharro funciona. Aclaro, por cierto, que no me llevo comisión. El mayor miedo que tenía yo es que al ser un servicio nuevo en España (creo que lo están probando sólo en Sevilla) no fuera a tener cobertura en la casa, pero sí que coge la señal a, efectivamente, 1Mbps. El único problema que le he visto es que, “para evitar el mal uso de programas P2P y descargas masivas”, la conexión mensual a 1Mbps está limitada a 5Gb. Llamé para informarme y le pregunté a la pava —que, hasta que no me dijo que se llamaba como se llamara, yo tomé como un contestador automático— que qué pasaría si excedía esos 5Gb. Amablemente, me tuvo esperando más de cinco minutos para decirme, amablemente también, que, en caso de exceder los 5Gb, no se ampliaría la factura, sino que se limitaría la velocidad a los prehistóricos 56kbps hasta que llegase el siguiente mes. Tendré que olvidarme del eMule, mis capítulos de 24 con el siempre grande Jack Bauer y el pr0n hasta que vuelva a mi querido piso, pero qué vamos a hacerle.
Resuelto por fin el problema de internet, había que realizar la “instalación” de los cables. Como mi hermana, no lo neguemos, es una caprichosa, había que tirar un cable escaleras arriba hasta su habitación. Trompo en mano, mi padre se dispuso a hacer agujeros, con tan mala suerte que, apenas atravesó la capa de pintura, lo siguiente fue un cable. Tras jurar como un gendarme de la caballería gótica, y tras revisar todo lo que pudimos, acabamos por llamar a un profesional que, por la modesta suma de 100 euros, nos cambió un fusible que había sido fulminado a causa del cortocircuito. A parte del boquete del tamaño de un puño que hubo de hacerse en la pared para pegar los cables con cinta aislante, no hubo que lamentar nada más, ya que parece que el seguro se hace cargo del desaguisado.
Superadas todas las inclemencias del destino, he estado un par de días poniéndome al día, pues tenía miles de mails y miles de entradas de blogs en el lector de feeds. Los despaché rápido, pues de los unos el 99% sólo era para ofrecerme viagra y cialis de contrabando —artículos que no necesito por los dos motivos obvios que se le puedan ocurrir al lector—, y de los otros un gran porcentaje eran sobre las esquinas redondeadas de los anuncios de AdSense, el iPhone y, en general, entradas copiadas de unos blogs a otros.
Parece que la vida vuelve a la normalidad. Pronto más, y de aquí a un mes ya estará la crónica sobre mi cercano viaje a Barcelona.
Sobre las chicas de hoy en día y los padres que se creen que llegan vírgenes al matrimonio 12 de Junio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Golfas, Protestas, Reflexiones, Ver para creer , 5 comentariosA ver si después de esta columna dejo la saga golfera un poco apartada y me dedico a otro tipo de género por un tiempo.
Hace un par de semanas, un buen amigo me pasó un vídeo grabado con un móvil. La conversación, por messenger, fue la siguiente, donde X es mi amigo:
X: 1 video de una zorra de asturias
X: que hace lo que tu kieras por 50€
SodLogan: xDDDD
SodLogan: y de donde lo has sacao?
X: por 50€ se la follan 10 personas
X: 5€ cada uno
X: xDD
X: me lo han pasao
SodLogan: prff xD
SodLogan: pos vamos a tener que ir a asturias entonces
X: se ve un carajo
X: pero realmente se aprecia lo zorra q es la tia
X: “si no se te empalma vamos mal”
Has recibido satisfactoriamente C:\—\Clip_16__2_.3gp de X…
X: “me podeis grabar…mientras no me vea mi madre”
X: “salgo wapa?”
X: xDDD
X: “kien me esta dando por detras”
X: xDDD
SodLogan: y que, tienes el telefono? xD
X: q va…
X: tengo el video en el telefono
X: xD
X: q es diferente
SodLogan: tsss xD
Hoy me ha pasado este enlace, donde parece ser que algún familiar de la menor (manda huevos) ha visto lo puta que es su hija y ahora quiere denunciar a los chavales.
Las mismas fuentes confirmaron que existe una denuncia interpuesta en un Juzgado asturiano por parte del entorno familiar de la menor.
El vídeo está aparentemente grabado con el consentimiento de la adolescente, a la que en ningún momento se fuerza a mantener las relaciones sexuales.
Y por si alguien no ha pulsado el enlace que he puesto en puta y ya va ávido a llamarme misógino y/o cualquier otra cosa en los comentarios, copio y pego del DRAE:
prostituto, ta.
(Del lat. prostitūtus).1. m. y f. Persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero.
¿Entonces? ¿Adónde vamos a llegar? ¿Acaso la tía se creía que el hecho de que la grabaran era sólo para hacerse un pajote al llegar a casa? Está claro que la tía es no sólo una golfa (muy respetable; si yo me pudiera tirar a cinco tías a la vez, eso que me llevo), sino también una puta (ver párrafo anterior), y que los padres, que supongo que serán los denunciantes, unos capullos. Señores míos, su hija no es ninguna santita; acepten que su hija es lo que es y que disfruta con ello y déjense de denuncias gilipollescas.
Y ojo, que no defiendo que se haya publicado el vídeo sin el consentimiento de la pava (que espero que los chachos puedan demostrar que lo dio), pero que no se denuncie usando cada dos palabras la palabra menor, porque a mí me parece que una chavala que come pollas por aquí y por acullá no es nada menor, independientemente de lo que diga el DNI.
Antes de tener que aclararlo en los comentarios, lo vuelvo a decir:
DISCLAIMER SOBRE ESTA COLUMNA
- Me parece bien que la chica haga lo que le venga en gana.
- Me parece bien que los chicos hagan colecta y se la tiren.
- Me parece bien que los chicos la graben con su consentimiento.
- Me parece mal que los chicos difundan el vídeo sin su consentimiento.
- Me parece bien que los chicos difundan el vídeo con su consentimiento, independientemente de que sea menor o mayor de edad.
- Me parece mal que los padres (o el denunciante) no acepten lo que hace su hija y quieran sacar tajada.
- Me parece mal que se use la palabra menor como agravante. De menor nada, que buena ración de nabos que se ha comido.
- No estoy diciendo que todas las chicas de hoy en día sean como ésta ni que sus respectivos padres y/o familiares sean igual de estultos que los de ésta.
Cosas que hacen las mujeres y que causan el efecto contrario al deseado 5 de Junio del 2007
Escrito por SodLogan en: Casposidad, Golfas, Protestas, Reflexiones , 13 comentariosAviso: la siguiente columna ha sido escrita a partir de experiencias reales del autor, que han sido contrastadas con las opiniones de otras personas, de modo que el artículo sea un ensayo digno de incluirse en libros de texto.
Sean conocidas de internet o en persona, las mujeres tienen la mala costumbre de que les encante tocarles los huevos a los tíos; sentir que ellas son las que deciden y que tienen la patria potestad sobre ti y la “relación” es algo que las vuelve locas. Para conseguir estas sensaciones, posiblemente orgásmicas para ellas, se valen o intentan valer de ciertas argucias infames y dignas de execración.

Y, aunque no venga muy a cuento, recuerdo su pasmosa habilidad para destriparse unas a las otras a las espaldas. Además salen tetas en la imagen.
Yo tengo la firme creencia de que si en la escuela, desde bien pequeñitas, se enseñara a las niñas, futuras golfas, que esto es moralmente ilícito, ruin, despreciable y que —a excepción de que estén tratando con una persona de inteligencia moderada— en la mayoría de los casos se obtiene precisamente el efecto contrario, la humanidad habría avanzado cientos de años científicamente hablando. Me explico: si el tiempo que han empleado desperdiciado hombres y mujeres —los unos derribando y esquivando obstáculos; las otras, construyéndolos— se hubiera empleado en cosas productivas, ya tendríamos curas para el cáncer, para el SIDA e incluso seríamos capaces de regenerar miembros perdidos. Sin embargo, ni hemos avanzado en esos aspectos ni tampoco conseguimos follar. Si Nietzsche levantara cabeza…
Sé que el párrafo de arriba es el momento en que las mujeres cierran su navegador y borran el feed de su lector, pero por si alguna está dispuesta a seguir leyendo y aprender en pos de la evolución humana, aquí están las… cosas que hacen las mujeres y que causan el efecto contrario al deseado:
Tardar en responder en una conversación del messenger
- Ya he dicho más de una vez que esto especialmente me mata. Casualmente, sólo pasa con las tías. Lo diré de forma clara y directa: por tardar cinco o diez minutos en responder no quedáis por interesantes ni nos estamos comiendo las uñas por que respondáis, sino más bien pensamos “esta tía es tonta; que la chupe” y cerramos la ventana.
Estar en una conversación del messenger e irse de repente para no volver
- Las dos últimas que me lo hicieron (crías tontas, una de 16-17 y otra de 17-18, aunque ésta última lleva haciéndomelo desde los 15-16) fueron convenientemente eliminadas de mi lista de contactos. Desde entonces no han vuelto a hacerlo. Que se sepa: no pensamos “Oh, dios mío, ¿qué voy a hacer yo ahora que se ha ido sin haber terminado la conversación? Voy a darle un toque para ver si se vuelve a conectar”, sino “Esta tía es gilipollas. Eliminada/Sin admitir, para que no me toque más la polla la puta diva esta“. Sobre todo, si el tío no te desadmite y te pregunta al día siguiente, no le digas “es que tenía a mucha gente”, porque será entonces cuando te desadmita.
Dar toques sin venir a cuento, especialmente a una hora en que las personas normales duermen
- No pensamos “Ohhhh, se ha acordado de mí :D”, sino “Me cagon la puta vieja. Esta tía es gilipollas… A ver si le da un puto coma esta noche”. A menos que el tío sea un calzonazos que lleva tres años tratándote como una reina, no te arriesgues a hacer esto. De verdad que no.
Llegar tarde a las citas
- Aunque también se da mucho en los hombres, la impuntualidad es algo que me pone furioso. La razón de los hombres suele ser que, llegando tarde, se aseguran que ellos no tendrán que esperar, lo que me parece bastante egoísta. La de las mujeres, cuando no es ésa misma, es por hacerse de rogar. Que quede claro: por llegar tarde no sois más cool ni más chic.
Torearte: darte largas, decirte ahora que sí, ahora que no, ahora que no sabe…
- Al más mínimo signo de toreo hay que coger al toro por los cuernos y decirle: “Tienes diez segundos para decirme sí o no antes de que mate a tu familia” (lo reconozco, he visto mucho 24 en los últimos días). Eso o tomar medidas drásticas. Con esto no conseguís que os prestemos más atención ni que estemos más encima de vosotras, sino, nuevamente, pensar lo de que sois gilipollas.
Tratar de dar celos
- No. Esto es lo peor que podéis hacer. No sólo porque nos daremos cuenta y pensaremos que sois gilipollas, además de crueles por utilizar a un tercero, sino porque, en caso de que no nos diéramos cuenta, nos rendiríamos e iríamos a por otra presa que no fuera tan gilipollas.

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